martes, 20 de noviembre de 2007

Un día más

Amanece en Los Gajitos y casi puedo tocar las nubes con las puntas de los dedos. En pocos minutos los mulos tendrán sus alforjas cargadas y sus monturas de colores listas para partir. Mientras tanto, todavía hay tiempo para un último café...


Cuatro horas más tarde estoy en Boca de los Arroyos, donde Luis me está esperando con la camioneta para llevarme a El Ingenito a dar el último taller. Estaciono mi mulo, estiro las piernas, saludo a la gente, escucho el río y disfruto el paisaje un minuto más. A pocos metros de una mamá-chancha y sus chanchitos, un niño desnudo aprende a caminar. Su mamá, que también es una niña, lo recoge cuando se cae. Él sólo se ríe.


Ya en mi casa, ducha fría (pelo limpio!!) y a comer: leche con chocolate y polvorones de Elías Piña, los mejores de toda la isla. No hay luz, pero no importa. En cualquier momento llegan la Clau y el Jose para contarme cómo estuvo su semana y preguntarme cómo me fue en este nuevo viaje a la loma...

lunes, 12 de noviembre de 2007

MI-MA-MA-ME-MI-MA

Ya pasó un mes desde que vino a verme mi mamá... Tanto? De verdad tanto??


Ya pasó un mes desde que llegó cargada de besos, abrazos y regalitos. Un mes desde que paseamos juntas por las calles de Santo Domingo... Desde que compartimos el postre de la felicidad mirando el Alcázar de Colón iluminado... Desde que le mostré mi casa y le presenté a mis amigos y a mis “hermanos de crianza”... Desde que nos tomamos la última piña colada en el agua, rodeadas de palmeras... Desde que me colgué de su cuello para despedirme otra vez, igual que en el aeropuerto de Santiago...


Es que mi mamá me mima, mucho más que la del silabario...