martes, 11 de marzo de 2008
Dia Internacional de la Mujer
Por primera vez esta celebración me hizo sentido, y la disfruté sintiéndome testigo privilegiada de uno de esos momentos que van marcando la historia. No la historia glamorosa, la de la televisión y los diarios, sino la de las mujeres y hombres sencillos que son el alma de La Hispaniola. Esta marcha binacional fue una fiesta por los derechos de las mujeres de la isla y, sobre todo, por la paz. Haitianas y dominicanas caminaron juntas, aprendiendo unas los cantos de las otras y descubriendo que, aunque hablan idiomas distintos, al final del día comparten los mismos sueños. Mirando al sur, se me ocurre que podríamos imitarlas...


lunes, 28 de enero de 2008
Carretera Internacional
Así se llama el camino agrietado que marca la frontera entre Haití y Dominicana. Nuestra guagua avanza despacio, levantando una nube de polvo que se mezcla con el olor triste de los incendios. La montaña entera está quemada, herida como los lomos de los mulos que la recorren a diario. El camino se ensancha y atravesamos una cancha de fútbol improvisada. Un grupo de niños haitianos sale corriendo a nuestro paso con los brazos extendidos, llamándonos en una especie de quejido que se pierde entre los cerros. Más adelante, otra niña corre y nos saluda. ¿De verdad sonríe, o sólo me lo inventé para dulcificar el recuerdo? Con su vestido rojo de lunares, se ve igual a la chinita Margarita... Pero le faltan alas para volar.
martes, 22 de enero de 2008
Visitadisima!!!
Entre la demora de las fotos y el escaso tiempo libre, esta publicación me quedó un chin desfasada... Pero cómo no la voy a poner? Tengo que dejar registro de estas vacaciones increíbles con mi familia en pleno, de nuestra Navidad juntos en Samaná, de nuestros paseos por Santo Domingo... Con esta visita cargué las pilas para los próximos ocho meses de trabajo en Dominicana... Pero si quieren venir de nuevo, los recibo feliz!!!














lunes, 31 de diciembre de 2007
Las No Despedidas
Siempre me han cargado las despedidas. Llorona incorregible, prefiero cortarle el elástico a la pena mediante ese defecto/cualidad que se transmite en mi familia de generación en generación, sin saltarse ninguna, como el gen más dominante de todos: la planificación compulsiva. Gracias a eso puedo empezar a saborear desde ya los reencuentros que todavía van a demorarse un poco en llegar, y así transformar las trágicas despedidas en pequeñas transiciones. Así fue como me no-despedí de Thomas, mi alemán favorito, que encontró lo que buscaba de vuelta en su casa la semana pasada, después de demasiado tiempo lejos de la civilización... Y así es como me no-despido otra vez de mi familia, que volvió ayer a Chile después de unas vacaciones tan lindas, tan lindas, que ameritan una publicación aparte...
lunes, 17 de diciembre de 2007
A Pedernales!
Por fin pudimos escaparnos un fin de semana para conocer y dar la bienvenida al equipo de América Solidaria que llegó a trabajar a Pedernales: Tana, Marco y Rodrigo. Ultra acogedores ellos, nos llevaron a conocer Ansapit, al otro lado de la línea imaginaria que divide Dominicana y Haití, nos presentaron al infaltable vecino chileno que hasta nos hizo sopaipillas, y nos acompañaron a la playa, a Cabo Rojo. Varias horas de viaje para dos días que nunca son suficientes y que siempre dan ganas de repetir... Bienvenidos, Pedernaleros!! Nos vemos ahorita!!



martes, 20 de noviembre de 2007
Un día más
Amanece en Los Gajitos y casi puedo tocar las nubes con las puntas de los dedos. En pocos minutos los mulos tendrán sus alforjas cargadas y sus monturas de colores listas para partir. Mientras tanto, todavía hay tiempo para un último café...

Cuatro horas más tarde estoy en Boca de los Arroyos, donde Luis me está esperando con la camioneta para llevarme a El Ingenito a dar el último taller. Estaciono mi mulo, estiro las piernas, saludo a la gente, escucho el río y disfruto el paisaje un minuto más. A pocos metros de una mamá-chancha y sus chanchitos, un niño desnudo aprende a caminar. Su mamá, que también es una niña, lo recoge cuando se cae. Él sólo se ríe.

Ya en mi casa, ducha fría (pelo limpio!!) y a comer: leche con chocolate y polvorones de Elías Piña, los mejores de toda la isla. No hay luz, pero no importa. En cualquier momento llegan la Clau y el Jose para contarme cómo estuvo su semana y preguntarme cómo me fue en este nuevo viaje a la loma...
Cuatro horas más tarde estoy en Boca de los Arroyos, donde Luis me está esperando con la camioneta para llevarme a El Ingenito a dar el último taller. Estaciono mi mulo, estiro las piernas, saludo a la gente, escucho el río y disfruto el paisaje un minuto más. A pocos metros de una mamá-chancha y sus chanchitos, un niño desnudo aprende a caminar. Su mamá, que también es una niña, lo recoge cuando se cae. Él sólo se ríe.
Ya en mi casa, ducha fría (pelo limpio!!) y a comer: leche con chocolate y polvorones de Elías Piña, los mejores de toda la isla. No hay luz, pero no importa. En cualquier momento llegan la Clau y el Jose para contarme cómo estuvo su semana y preguntarme cómo me fue en este nuevo viaje a la loma...
lunes, 12 de noviembre de 2007
MI-MA-MA-ME-MI-MA
Ya pasó un mes desde que vino a verme mi mamá... Tanto? De verdad tanto??

Ya pasó un mes desde que llegó cargada de besos, abrazos y regalitos. Un mes desde que paseamos juntas por las calles de Santo Domingo... Desde que compartimos el postre de la felicidad mirando el Alcázar de Colón iluminado... Desde que le mostré mi casa y le presenté a mis amigos y a mis “hermanos de crianza”... Desde que nos tomamos la última piña colada en el agua, rodeadas de palmeras... Desde que me colgué de su cuello para despedirme otra vez, igual que en el aeropuerto de Santiago...

Es que mi mamá me mima, mucho más que la del silabario...
Ya pasó un mes desde que llegó cargada de besos, abrazos y regalitos. Un mes desde que paseamos juntas por las calles de Santo Domingo... Desde que compartimos el postre de la felicidad mirando el Alcázar de Colón iluminado... Desde que le mostré mi casa y le presenté a mis amigos y a mis “hermanos de crianza”... Desde que nos tomamos la última piña colada en el agua, rodeadas de palmeras... Desde que me colgué de su cuello para despedirme otra vez, igual que en el aeropuerto de Santiago...

Es que mi mamá me mima, mucho más que la del silabario...
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