lunes, 31 de diciembre de 2007

Las No Despedidas

Siempre me han cargado las despedidas. Llorona incorregible, prefiero cortarle el elástico a la pena mediante ese defecto/cualidad que se transmite en mi familia de generación en generación, sin saltarse ninguna, como el gen más dominante de todos: la planificación compulsiva. Gracias a eso puedo empezar a saborear desde ya los reencuentros que todavía van a demorarse un poco en llegar, y así transformar las trágicas despedidas en pequeñas transiciones. Así fue como me no-despedí de Thomas, mi alemán favorito, que encontró lo que buscaba de vuelta en su casa la semana pasada, después de demasiado tiempo lejos de la civilización... Y así es como me no-despido otra vez de mi familia, que volvió ayer a Chile después de unas vacaciones tan lindas, tan lindas, que ameritan una publicación aparte...

lunes, 17 de diciembre de 2007

A Pedernales!

Por fin pudimos escaparnos un fin de semana para conocer y dar la bienvenida al equipo de América Solidaria que llegó a trabajar a Pedernales: Tana, Marco y Rodrigo. Ultra acogedores ellos, nos llevaron a conocer Ansapit, al otro lado de la línea imaginaria que divide Dominicana y Haití, nos presentaron al infaltable vecino chileno que hasta nos hizo sopaipillas, y nos acompañaron a la playa, a Cabo Rojo. Varias horas de viaje para dos días que nunca son suficientes y que siempre dan ganas de repetir... Bienvenidos, Pedernaleros!! Nos vemos ahorita!!



martes, 20 de noviembre de 2007

Un día más

Amanece en Los Gajitos y casi puedo tocar las nubes con las puntas de los dedos. En pocos minutos los mulos tendrán sus alforjas cargadas y sus monturas de colores listas para partir. Mientras tanto, todavía hay tiempo para un último café...


Cuatro horas más tarde estoy en Boca de los Arroyos, donde Luis me está esperando con la camioneta para llevarme a El Ingenito a dar el último taller. Estaciono mi mulo, estiro las piernas, saludo a la gente, escucho el río y disfruto el paisaje un minuto más. A pocos metros de una mamá-chancha y sus chanchitos, un niño desnudo aprende a caminar. Su mamá, que también es una niña, lo recoge cuando se cae. Él sólo se ríe.


Ya en mi casa, ducha fría (pelo limpio!!) y a comer: leche con chocolate y polvorones de Elías Piña, los mejores de toda la isla. No hay luz, pero no importa. En cualquier momento llegan la Clau y el Jose para contarme cómo estuvo su semana y preguntarme cómo me fue en este nuevo viaje a la loma...

lunes, 12 de noviembre de 2007

MI-MA-MA-ME-MI-MA

Ya pasó un mes desde que vino a verme mi mamá... Tanto? De verdad tanto??


Ya pasó un mes desde que llegó cargada de besos, abrazos y regalitos. Un mes desde que paseamos juntas por las calles de Santo Domingo... Desde que compartimos el postre de la felicidad mirando el Alcázar de Colón iluminado... Desde que le mostré mi casa y le presenté a mis amigos y a mis “hermanos de crianza”... Desde que nos tomamos la última piña colada en el agua, rodeadas de palmeras... Desde que me colgué de su cuello para despedirme otra vez, igual que en el aeropuerto de Santiago...


Es que mi mamá me mima, mucho más que la del silabario...

jueves, 23 de agosto de 2007

Despues de Dean

Luego de una larga espera, el huracán Dean pasó por nuestro lado y no nos tocó. Como todas las excusas son buenas para celebrar, nos fuimos de paseo! En la cabañita que nos prestaron a la orilla de la playa, nos desconectamos del mundo y disfrutamos de un mar de aguas turquesa que fue sólo nuestro por tres días. Alguien se anima a venir ahora?





La zona bateyera

Otro mundo el de los bateyes. El mundo de los haitianos que viven en Dominicana y cosechan 2 ó 3 toneladas diarias de caña de azúcar a punta de machete, a cambio de RD$35 (700 pesos chilenos) por tonelada. El punto negro del país de los resorts y las playas paradisiacas. Y aunque afuera se calle y se esconda a cualquier precio, esto pasa. Pasa hoy, en la era de la esclavitud abolida y la defensa de los derechos humanos. Pasa y hay que gritarlo para que el mundo vea, sepa y sienta.


Realismo Magico

La gente de La Higuera nos recibió, como siempre, con abrazos, sonrisas y comida para el mundo. El entusiasmo en el taller sobre técnicas de conservación de suelo me dejó feliz, y las caminatas y paseos en mulo volvieron a ser geniales. Pero esta subida tuvo un agregado interesantísimo que, por razones obvias, no quedó registrado en fotos: los ritos de la muerte. Luego de los nueve días de llanto reglamentario a partir del entierro, mujeres vestidas de riguroso luto se reúnen una última vez durante la hora santa. La comunidad en pleno las acompaña en el rezo del rosario y los cantos correspondientes. Al final, llantos ya sin lágrimas y gritos desgarradores con fuerzas que están por acabarse: “¡Ay, mi padre!”, “¡Ay mi esposo!”. Dos mujeres se desmayan, una entra en trance. Ahora sí don Antonio puede descansar en paz. No puedo evitar pensar en Macondo y en las mil situaciones antes ajenas que ahora cobran sentido. Aquí terminé de entender que mis novelas y cuentos favoritos tienen más de realidad que de magia, y que el mérito de García Márquez es simplemente saber contarla...


lunes, 13 de agosto de 2007

Rosa La Piedra

Qué ganas de compartir con los comunitarios otro café, de ese que siembran, cosechan, secan y muelen ellos mismos... Qué ganas de volver a jugar a la liga con los niños descalzos que, a pesar de su piel morena, tienen el pelo rubio por la desnutrición... Qué ganas de trabajar por esa escuela, de recorrer con los niños el mundo a través de los mapas maravillosos que alguna vez alguien donó, de encontrar un profesor que sí haga clases... Qué ganas de volver a Rosa La Piedra!




lunes, 30 de julio de 2007

Por fin la capital!

Quién iba a decir que sería uno de los incontables mails que dispersé por el cyberespacio dominicano en busca de información sobre pago por servicios ambientales, lo que me llevaría por fin a conocer Santo Domingo... Viernes, 8:30, Jardín Botánico, seminario justo sobre ese tema (y yo, la invitada de piedra). Pero ya que es viernes y este sábado no trabajo, qué desperdicio volver altiro a San Juan! Tengo dónde quedarme... Me quedo! Aquí, algunas fotitos que alcancé a tomar en la zona colonial. Pero ojo, que faltaron las más importantes: las de la familia que me acogió tan cariñosamente que creo que subí un par de kilos... y las de los niños que me invitaron a jugar con ellos en la calle por horas, como cuando era chica...





lunes, 23 de julio de 2007

Ludoteca de Calle

Cantos, juegos, caras pintadas, manos pegajosas, pura energía. Como paparazzi invitada a esta ludoteca, pude captar en imágenes algunas de las sonrisas de los niños y reirme con ellos como una más...







miércoles, 18 de julio de 2007

Siempre los niños

Los que más sonríen y a los que más quiero retratar. Les encanta verse en la pantalla mágica de mi cámara de fotos. Se ríén con picardía, me miran con curiosidad. “¡Esa mujer sí que es blanca!” Y yo también me río, y los miro y los abrazo y les muestro lo hermosos que son... A pesar de la ropa rota y de las barrigas hinchadas... Los niños son lo más lindo que he visto en Dominicana.



martes, 17 de julio de 2007

¿Juguemos al Salon?

Todo lo que me habían dicho de las mujeres dominicanas era cierto: son bellísimas!! Primero porque tienen una genética envidiable, y segundo porque están dispuestas a invertir lo que sea necesario para estar siempre perfectas. Las visitas a la peluquería (o al salón, como dicen acá) son un ítem esencial del presupuesto familiar. Y es absolutamente normal ver a las mujeres paseándose con tubos de colores en la cabeza para mantener sus pelos arregladísimos. Nuestra vecina Bellkiss se compadeció de estas chilenas descuidadas y nos visitó el sábado para tratar de hacer algo por nuestro look. Los resultados fueron desastrosos!


“Ahora el pastel es vuestro”

Así me dijo el Padre Antonio cuando le conté que habíamos despedido a Trini, Ale y René, los primeros voluntarios de América Solidaria aquí en San Juan. Ahora es nuestro turno para avanzar con el trabajo increíble que empezaron ellos con las comunidades de la zona, y para seguir abriendo caminos para los voluntarios que vendrán después de nosotros a trabajar con la gente buena del sur de Dominicana.



Paseo en Mulo

Volviendo de El Naranjo la guagua decide que no anda más. OK, caminamos. Gladys nos espera a mitad de camino con moro, ensalada y habichuela dulce, y como si fuera poco nos consigue transporte alternativo: un mulo. Subiendo y bajando por los cerros, con las piernas bien apretadas para no caerme, alcanzo a disfrutar de un paisaje maravilloso y de las sonrisas incansables de la gente que nos saluda desde sus casas...


jueves, 5 de julio de 2007

La primera subida

El primer trayecto en “guagua” (camioneta), el resto en la “palita” (retroexcavadora) de Félix. Bienvenidos a La Ciénaga! Misa al aire libre con el Padre Antonio, algo de lluvia, plátano sancochado donde Bautista, y a dormir donde Simona y Nicolo. Café, pan y huevo frito, y a la palita otra vez... Bajarse, caminar... Fuera los zapatos, cruzar el río y a almorzar... Ya estamos en La Higuera! Desfile de gente buena, abrazos, sonrisas con pocos dientes... A dormir donde Lola y Ventura, con mosquitero y todo. Café y pan donde Rubinia, chocolate con jengibre donde Milady, yautía con arenque ahumado donde Lola... ¿Moro? Gracias, no puedo más. Son recién las 9:30! Nunca vi gente tan acogedora...



Domingo en San Juan


En la plaza, junto a la Catedral de San Juan, está la radio Corazones...


Ahí me colé a la grabación del demo de los alumnos de guitarra de Alexis.

Un dia en Haiti

Un calor que no da tregua ni de día ni de noche... Ducha fría, la mejor... Asado de chivo... Paseo en tap tap... Casas a medio construir... Calles llenas de negros y negras bellos... Todos los ojos puestos sobre nosotros, los blancos...


Con la Clau, Cyrisse y el Jose, en la casa de los voluntarios de América Solidaria que nos recibieron en Puerto Príncipe.


Un tap tap, transporte público con capacidad para una cantidad casi ilimitada de personas y animales. Mientras más colorido, mejor.

domingo, 24 de junio de 2007

Listos para partir


Ahora sí no queda nada!! Ya estoy lista para desaprender el camino (¿me prestas la frase, Hugo?), para buscar caminos nuevos y construir los que hagan falta... Para eso tengo a los mejores compañeros de aventura: Jose y Claudia. ¿Quién más quiere venir?